Dermatología pediátrica
La piel de un bebé o de un niño no es igual a la de un adulto: es más delgada, absorbe más lo que se le aplica y cambia con cada etapa. Por eso cada diagnóstico y cada tratamiento se eligen según la edad y el peso del paciente, con explicaciones claras para la familia y un plan por escrito.
- Dermatitis atópica y piel sensible
- Infecciones de la piel
- Seguimiento de enfermedades crónicas como vitíligo, psoriasis, entre otras
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