¿Qué es?
Los lunares o nevos son acumulaciones de células de pigmento en la piel. La mayoría son benignos, pero algunos requieren vigilancia, especialmente los presentes desde el nacimiento o los que cambian con el tiempo.
Señales frecuentes
- Lunares presentes desde el nacimiento (congénitos).
- Lunares que cambian de forma, color o tamaño.
- Lunares con bordes irregulares o varios colores.
¿Cuándo acudir al dermatólogo pediatra?
- Si un lunar cambia, sangra, pica o duele.
- Si el niño nació con un lunar grande.
- Si hay muchos lunares o antecedentes familiares de cáncer de piel.
Cómo lo tratamos
Revisamos los lunares con dermatoscopía, registramos su evolución y explicamos a la familia qué cambios vigilar y cómo proteger la piel del sol.
Información de carácter educativo. No sustituye la valoración médica: cada paciente requiere un diagnóstico y tratamiento individualizado.